In Memory of

ANDRES

CARLOS

DIAZ

BRAVO

Obituary for ANDRES CARLOS DIAZ BRAVO

Traducción en español abajo

Andrés Carlos Díaz Bravo passed away on May 16, 2022, at Hennick Bridgepoint Hospital in
Toronto at the age of 59. He is survived by his beloved wife of 36 years, Marina Papkovich, and his two sons, Alexandr and Andrew Charles, in addition to his siblings Alejandro and Carolina, and his parents Andrés Arturo and Ofelia.

Andrés was born in Havana, Cuba, on September 19, 1962, to Andrés Arturo Díaz Arenas and Ofelia Bravo Fernández. He moved to the USSR in 1981 to study Applied Mathematics at the University of Minsk, where he met Marina. They were married in Belarus in September 1985 and then spent several years living together in Cuba. Afterwards, they moved to Newfoundland in 1992, eventually settling in Kitchener-Waterloo, Ontario to raise their boys.

An erudite man, Andrés spoke Spanish, Russian, and English fluently, and loved technology and engineering in addition to arts and culture. He stressed the importance of knowledge and education, and found great joy in his work as a director of the Department of Information and Communication Technologies at Wilfrid Laurier University in Waterloo.

Andrés loved cycling along the waterfront in Toronto and was a wonderful cook, often preparing traditional Cuban meals, barbequing, and appreciating regional craft beers. He and his wife maintained a beautiful garden filled with flowers, berries, vegetables, and fruit trees. He loved music and played classical guitar, and even received compliments on his Spotify playlists.

He was an understanding, empathetic, and principled man who believed in helping others and supporting them whenever he could. Always a positive presence, he would light up a room with his stories and jokes and continued to listen and learn until his very last day. Andrés truly enjoyed and lived life to its fullest and will be dearly missed.



Andrés Carlos Díaz Bravo falleció el 16 de mayo de 2022 en el hospital Hennick Bridgepoint en Toronto a los 59 años de edad. Le sobreviven su amada esposa de 36 años, Marina Papkovich, y sus dos hijos, Alexandr y Andrew Charles, además de sus hermanos Alejandro y Carolina, y sus padres Andrés Arturo y Ofelia.

Andrés nació en La Habana, Cuba el 19 de septiembre de 1962, hijo de Andrés Arturo Díaz Arenas y Ofelia Bravo Fernández. Se trasladó a la URSS en 1981 para estudiar matemáticas aplicadas en la Universidad de Minsk, donde conoció a Marina. Se casaron en Bielorrusia en septiembre de 1985 y luego pasaron varios años viviendo juntos en Cuba. Después de su temporada ahí, se mudaron a Terranova (Canadá) en 1992 y finalmente se instalaron en Kitchener-Waterloo (Ontario, Canadá) para criar a sus hijos.

Andrés, un hombre erudito, hablaba español, ruso e inglés con fluidez, y amaba la tecnología y la ingeniería, además del arte y la cultura. Siempre hacía hincapié en la importancia del aprendizaje y la educación, y encontraba una gran alegría en su trabajo como director del Departamento de Tecnologías Informáticas y de la Comunicación (Information and Communication Technologies) de la Universidad Wilfrid Laurier (Waterloo).

A Andrés le encantaba ir en bicicleta por la orilla del lago Ontario en Toronto y era un magnífico cocinero, que a menudo preparaba comidas típicas cubanas, hacía barbacoas y disfrutaba de las cervezas artesanales canadienses. Él y su esposa mantenían un hermoso jardín lleno de flores, bayas, verduras y árboles. Le encantaba la música y tocaba la guitarra española, e incluso recibía cumplidos por sus playlists en Spotify.

Era un hombre comprensivo, empático y de principios que creía en ayudar a los demás y apoyarles siempre que podía. Tenía una actitud positiva que alegraba a cualquiera con sus historias y bromas y seguía escuchando y aprendiendo hasta su último día. Andrés realmente disfrutó y vivió la vida al máximo y se le echará mucho de menos.